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8 consejos para alargar la vida útil del frigorífico

Consejos para alargar la vida útil de tu frigorífico

Cuidar nuestros electrodomésticos es una tarea diaria. Todos deseamos que nuestra nevera dure mucho más de lo esperado. Esto es posible, si llevamos a cabo 8 consejos para alargar la vida útil del frigorífico.

8 consejos para que tu frigorífico dure más

Efectuar las siguientes acciones te proveerán una serie de beneficios que notarás a corto y largo plazo tanto en el funcionamiento del mismo como en el coste de la factura de electricidad:

1.  Colócalo en el lugar más adecuado

Es importante colocar el frigorífico lejos de ciertos elementos que pueden encontrarse en la cocina, sobre todo aquellos que desprendan mucho calor. Debemos mantener alejada la nevera de las ventanas para que el calor y los rayos del sol no alcancen al mismo; de igual forma, alejarla de la cocina, hornos, estufas o cualquier otro foco de calor. Asimismo, asegúrate de ubicarla en un sitio seco donde no haya agua ni humedad.

El frigorífico debe estar siempre vertical

Debes evitar en todo momento tumbar el frigorífico.Tanto si acabas de comprar uno nuevo como si te vas a mudar, debes hacer lo siguiente: al transportarlo asegúrate de que siempre esté vertical y nunca lo inclines más de 40 grados. En caso contrario, el aceite que lleva en su interior se moverá de su sitio y deberás esperar como mínimo 12 horas antes de volver a enchufarlo.

Separarlo de la pared

Un error que se comete frecuentemente es colocar el frigorífico completamente pegado a la pared. Esto trae serios problemas a nuestro aparato. Lo adecuado es dejar un espacio de 15 cm de distancia entre la pared y la nevera. De esta forma, el motor y los tubos tienen ventilación.

Es imprescindible colocarlo en el lugar correcto

2.  Introduce alimentos en su justa medida

No solo es importante el orden por lo estético en la nevera, sino que también para garantizar que el frío llegue equitativamente a todos los alimentos. Coloca los alimentos de forma estratégica, es decir, deben tener una separación de 3 cm entre ellos y con la pared de la nevera, teniendo en cuenta la salida del aire del frigorífico.

3.  Comprueba que está nivelado

Si el frigorífico no está nivelado es probable que la puerta no cierre

correctamente, produciendo una vibración que desgasta y daña el motor del aparato. Igualmente, si el frigorífico está mal cerrado, los alimentos corren el riesgo de no conservarse adecuadamente y ponerse en mal estado.

Para resolver este pequeño problema, utiliza un nivel y ajusta las patas del frigorífico hasta que la burbuja de nivelación quede en el centro.

4.  Regula una temperatura constante

La temperatura debe ser la justa, entre los 4º y 5º es lo más recomendado, para que los alimentos se conserven y mantengan sus propiedades. El congelador no debe estar menos de los -18º; en caso de que la temperatura este más baja, el consumo de energía aumentará considerablemente en torno a un 5% por cada grado.

Es imprescindible comprobar la temperatura de tu frigorífico

Otro aspecto importante, y que muchas veces obviamos, es en controlar la temperatura de acuerdo a la época del año. En los meses fríos se recomienda bajar un poco la temperatura y no abusar con la calefacción de la casa para no obligar a la nevera a trabajar más de lo debido.

5.  Revisa las puertas: juntas limpias y en buen estado

Las juntas son las que se encargan de mantener aislado el aire frío del interior. De ahí su gran importancia de mantenerlas limpias y en buen estado. Si el plástico se daña y hay puntos de escapes, la nevera trabajará más de lo debido puesto que debe mantener la temperatura.

Con frecuencia debes buscar las zonas dañadas o agrietadas para evitar dicha fugas y garantizar su desempeño. Para limpiar las juntas usa una bayeta con limpiador multisuperficie suave y seca en el mismo momento. Podrías también aplicar vinagre para evitar el crecimiento de moho.

6.  Mantén limpia la rejilla trasera

Esta rejilla trasera también se conoce como serpentín. Es un tubo retorcido que sirve para facilitar el enfriamiento del motor de la nevera. Este tubo y las rejillas que lo acompañan se ensucian con polvo frecuentemente, lo que produce un peor funcionamiento del aparato. Por esto, se debe limpiar con cierta frecuencia con un plumero o aspiradora, cuando este desenchufada.

Los frigoríficos que hacen hielo y escarcha conviene descongelarlos con frecuencia, o cuando la capa de hielo tenga entre 0,5 y 2 cm de espesor. Mantener el interior de la nevera con mucho hielo perjudica la conservación de los alimentos y provoca mayor esfuerzo de la misma, aumentando así el consumo de electricidad.

7.  Limpia el exterior y el interior cada cierto tiempo

La higiene es primordial en este tipo de electrodoméstico donde se almacena alimentos para el consumo. Su limpieza interna y externa profunda debe realizarse cada 2 o 3 meses, o según sea el caso. Su limpieza eliminará cualquier tipo de hongos y olores indeseados. Para esto hay un remedio casero y efectivo, el cual se hace con bicarbonato, vinagre y amoniaco.

8.  Presta atención a la bandeja de goteo y el orificio de drenaje

En el frigorífico almacenamos alimentos que aún están vivos. Estos botan agua, bacterias y otros desechos. Todo esto se condensa y acumula en algunas zonas, como las bandejas de goteo, los orificios de drenaje y otros conductos y canalizaciones.

La falta de limpieza puede dañar paulatinamente estas zonas y causar manchas y acumular bacterias que perjudicarán los alimentos que están dentro de la nevera. Para evitar esto, se debe limpiar profundamente estos elementos del frigorífico, con productos efectivos y así, erradicar malos olores y conservar la salubridad.